07/01/2009

Especiales

En las fauces de un tiburón
JAVIER YAYA TUR (CACSA)
Alguien ha dicho que un tiburón es como la nave espacial “Enterprise”, de la película “Star Trek”, explorando el mundo con sus sensores. Ver casi sin luz, oír de lejos los sonidos graves que emiten los peces heridos y oler la sangre a 500 metros de distancia son algunas de sus habilidades. Con sus 15 metros de longitud, el tiburón ballena es el mayor de todos. En aspecto fiero no le anda a la zaga el tiburón toro, al que verás nadar sobre tu cabeza en el túnel. Su boca tiene varias filas de dientes.
Ártico
LUCAS ABREU
La cúpula de cuartena metros de diámetro del edificio es una pantalla de proyección que simula los peculiares ciclos de luz del Ártico, desde el amanecer hasta el crepúsculo.
Antártico: vestidos de etiqueta
LUCAS ABREU
Los pingüinos son aves marinas que habitan en el Hemisferio Sur, a lo largo de las costas de la Antártica, Suramérica, Suráfrica, Australia y las islas Galápagos. En total existen 17 especies, todas ellas adaptadas al medio acuático, donde bucean para pescar con la ayuda de sus alas en forma de aletas. Una de estas especies es el pingüino Humboldt, con una banda oscura en forma de herradura en la parte alta de su pecho. En la actualidad esta especie se encuentra en peligro de extinción.

Especiales

Océanos

12/07/2006

Ver índice
Valencia, ciudad de las Artes y las Ciencias

Océanos

Un solo acuario se extiende entre las dos torres que forman esta instalación, compuesta por dos zonas submarinas conectadas a través del nivel inferior mediante un túnel acrílico de 35 metros de largo. Los tiburones son protagonistas.

EN LA INMENSIDAD del océano la vida se desarrolla de un modo fascinante y aún poco conocido. Nada más entrar en el edificio, comenzarás un viaje a través del Océano Atlántico, que te llevará desde la costa Oeste (islas Bermudas) hasta la costa Este (islas Canarias). Estarás rodeado de tiburones, rayas violáceas, peces sierra, barracudas y bancos de peces de jureles, caballas y otras especies, algunos de los cuales cuentan con varios miles de individuos. En los dos sectores, el acuario está rodeado de paneles informativos que despertarán tu curiosidad. Conviene leerlos atentamente. Aprenderás cómo funcionan las corrientes oceánicas, cómo se reproducen las anguilas y cómo hacer frente a un tiburón despistado en alta mar. Pero, tranquilo, los que tienes nadando ante tí no se pueden escapar.

AGUA QUE VIENE DEL MAR
Ubicada en la playa de la Malvarrosa, en la ciudad de Valencia, existe una estación de captación de agua que aporta 150.000 litros por hora al Oceanográfico. Una vez que el agua llega a los acuarios, se incorpora a un sistema de circulación cerrado, que limita el suministro a una mínima tasa de renovación diaria, que varía en función de los animales y de la estacionalidad. El complejo cuenta con 101 filtros para depurar el agua de los acuarios. El tiempo de recirculación oscila entre los 27 minutos de los acuarios pequeños hasta las 4 horas que necesita el delfinario. El Oceanográfico cuenta, además, con dos plantas de síntesis para fabricar agua de mar: una para peces y otra para mamíferos

ÁRTICO
La música clásica que se escucha en la planta baja del edificio que nos muestra el ecosistema ártico sirve para relajarnos. Estamos en un gran iglú de 12 metros de altura. Acantilados rocosos, bloques de hielo… Hace frío, ¡abrígate!

Todo aquí está pensado para reproducir el hábitat natural de grandes inquilinos, dos ballenas beluga y un grupo de morsas, cuyos movimientos puedes seguir a través de la piscina del piso inferior. ¿Has escuchado un ruido? No te asustes: son los sonidos que emiten las ballenas para comunicarse y también para localizar alimentos. ¡Acércate a ellas! Desde la planta superior ‘casi’ podrás tocarlas. Entre las piscinas, encontrarás paneles informativos sobre la cultura inuk y los exploradores Robert E. Peary (primer hombre en llegar al Polo Norte en 1909) y Roald Amundsen, el primero en alcanzar el Polo Sur en 1911.

La reina de las aguas
Las ballenas beluga (‘delphinaterus leucas’) viven en las aguas del Polo Norte, aunque en sus desplazamientos pueden llegar hasta las costas del norte de Estados Unidos, Alaska y Canadá. Cuando nacen, su piel es de color gris o castaño oscuro. Con el tiempo pierde la pigmentación volviéndose blanca. Viven en grupo, se desplazan en manadas y tienen un desarrollado sentido maternal. Son los únicos cetáceos que pueden mover el cuello e incluso girar la cabeza, ya que sus vértebras cervicales no están fusionadas. Se alimentan de arenques, calamares, cangrejos, pulpos y peces. Pueden llegar a medir 5 metros y pesar 1.500 kilos.

Ágiles y graciosas
Son más pequeñas que las beluga –pueden medir hasta 3 metros–, pero también son más gordas –pueden alcanzar los 1.700 kilos– y muy ágiles. Las morsas se encuentran distribuidas por todas las costas del Polo Norte. Viven en grupos de miles de individuos sobre grandes témpanos de hielo, como éste que tienes bajo tus pies. Se aparean bajo el agua y, después de 16 meses de gestación, paren una única cría de la que cuidan durante dos años. Los espectaculares colmillos de las morsas pueden llegar a medir hasta un metro de largo. Les sirven para anclarse al hielo y desplazarse por él con facilidad.

ANTÁRTICO
Conviene visitar las instalaciones del Antártico después de recorrer la zona del Ártico. Es un área divertida, en la que te podrás llevar de recuerdo algún peluche con la forma de sus habitantes, los preferidos de los niños: los pingüinos. 

Una colina de pingüinos de Humboldt es la única y gran protagonista del edificio que reproduce el ecosistema Antártico, comunicado con el Ártico por un pasillo que simula un viaje a través de la Tierra entre ambos polos. Percibirás efectos de luz y sonido que te harán creer que estás en medio de una erupción volcánica. Ya en el Antártico, la zona habilitada recrea un acantilado rocoso, con zonas de puesta y cría, en cuya parte sumergida podrás observar cómo nadan los pingüinos bajo el agua con sus gráciles y rápidos movimientos. Siéntate en las gradas frente al acuario ¡y disfruta! Una voz en off te irá comentando algunas curiosidades sobre estos animales, que se reproducen también aquí. El primer pingüino nacido en el Oceanográfico llegó al mundo el 3 de abril de 2001. Su nombre: ‘Fredolí’

Sites de Grupo Zeta